Cómo se puede echar de menos a alguien a
quien no has tenido. Echar de menos su sonrisa, sus bromas, sus cuidados, sus
atenciones, sus detalles, esos que son solo míos y suyos. Su voz, su mirada,
sus manos abrazándome, cuando nunca antes me han abrazado a pesar de que yo las
sentí haciéndolo.
Cómo. No lo sé. No sé cómo es posible, aun
peor, sé que es real. Sé cómo duele este vacío que existe en mi interior, y que
no se va, se ha agarrado fuerte a mí, ese vacío que ni siquiera lo ha dejado al
pasar porque ni siquiera ha venido a mí, pero está en mí, el vacío y tú.
Sé que es real. Lo sé.

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