miércoles, 19 de noviembre de 2014

Cuando vuelvo a casa...

Llegan las siete y salgo corriendo del trabajo para ir a casa y poder verte, para tocarte, para besarte. Corro hacia el metro y me cuelo en el vagón lleno de gente, me da igual, no veo a nadie, solo tu reflejo en el cristal. La gente habla y yo no escucho nada. Te imagino preparando la cena, la cena para los dos, concentrado, cocinar te gusta. Te ves tan guapo con el delantal que te regalé. Te giras cuando entro en la cocina y me miras con tu sonrisa, esa sonrisa que me sienta tan bien, esa que me hace tan feliz solo con imaginarla, tu boca es tan bonita, tan perfecta para mis besos, y te abrazo por la espalda. Me siento tan bien. Tan a gusto acariciándote, tu cuerpo está hecho a medida de mis caricias. Me gusta olerte, abrazarte, sentirte,… y tú vuelves a sonreír y me besas en la nariz.

Hoy volveré a soñar contigo

Sonreír y que os hagan sonreír

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