lunes, 15 de diciembre de 2014

El primer año, la primera vela

Hace un año alguien me hizo un gran regalo, seguramente sin saberlo. Retarme a tener un blog, y a conservarlo. También me ayudó a echarlo a andar, primero a gatear, claro, fue poco a poco, con paciencia, ganas e ilusión. Un año después, aquí sigo y aquí sigue mi blog, que es vuestro también. Al nacer, surgió como el lugar donde escribir historias que pasaban por mi cabeza, vivencias, o la realidad maquillada, mi idea inicial era actualizar una vez a la semana, pues bien ha habido meses que apenas entré y otros en los que casi ni he salido del blog. Lo cierto es que Srta. Merveilleuse me ha tenido muy ocupada, es muy absorbente, exigente y perfeccionista y un tanto loca y tan pronto me hace escribir mucho como se pierde por el mundo, se desubica y me deja colgada con las manos sobre el teclado.
En los últimos tiempos le ha dado por soñar historias, a veces mas bonitas, otras mas tiernas, otras mas tristes, pero todas románticas, todas de amor, porque es el amor, del tipo que sea, el que nos sustenta y nos mantiene vivos; y los domingos se le ocurre analizar la realidad de la semana con su toque de ironía y pizca de maldad y algún que otro guiño. Acostumbra a dejarse acompañar por una canción porque no vive sin la música, sin sus letras, sin sus melodías y le gusta compartirlas.
La Srta. Merveilleuse quiere/quiero dar las gracias de todo corazón a tod@s los que durante este año han leído, reído, emocionado, sentido al fin y al cabo, con alguno de los post.
Este blog es fruto de un sueño y es sin duda el comienzo del mismo, no pienso despertar porque el sueño debe continuar, y yo, además soy de las que creen que los sueños se hacen realidad, por eso verlo crecer y cumplir un año es sin duda algo muy especial para mí. 
Seguimos soñando, sonriendo y soplando más velas junt@s. Muchas gracias. 

1 comentario:

  1. Feliz cumpleaños. Y sigue soñando, cuando dejes de hacerlo estarás muerta a la espera de tu fallecimiento.
    Nos vemos en TW

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