Hace un año alguien me hizo un gran regalo,
seguramente sin saberlo. Retarme a tener un blog, y a conservarlo. También me
ayudó a echarlo a andar, primero a gatear, claro, fue poco a poco, con
paciencia, ganas e ilusión. Un año después, aquí sigo y aquí sigue mi blog, que
es vuestro también. Al nacer, surgió como el lugar donde escribir historias que
pasaban por mi cabeza, vivencias, o la realidad maquillada, mi idea inicial era
actualizar una vez a la semana, pues bien ha habido meses que apenas entré y otros
en los que casi ni he salido del blog. Lo cierto es que Srta. Merveilleuse me
ha tenido muy ocupada, es muy absorbente, exigente y perfeccionista y un tanto
loca y tan pronto me hace escribir mucho como se pierde por el mundo, se
desubica y me deja colgada con las manos sobre el teclado.
En los últimos tiempos le ha dado por soñar
historias, a veces mas bonitas, otras mas tiernas, otras mas tristes, pero
todas románticas, todas de amor, porque es el amor, del tipo que sea, el que
nos sustenta y nos mantiene vivos; y los domingos se le ocurre analizar la
realidad de la semana con su toque de ironía y pizca de maldad y algún que otro
guiño. Acostumbra a dejarse acompañar por una canción porque no vive sin la
música, sin sus letras, sin sus melodías y le gusta compartirlas.
La Srta. Merveilleuse quiere/quiero dar las
gracias de todo corazón a tod@s los que durante este año han leído, reído,
emocionado, sentido al fin y al cabo, con alguno de los post.
Este blog es fruto de un sueño y es sin
duda el comienzo del mismo, no pienso despertar porque el sueño debe continuar,
y yo, además soy de las que creen que los sueños se hacen realidad, por eso
verlo crecer y cumplir un año es sin duda algo muy especial para mí.
Seguimos soñando, sonriendo y soplando más velas junt@s. Muchas gracias.

Feliz cumpleaños. Y sigue soñando, cuando dejes de hacerlo estarás muerta a la espera de tu fallecimiento.
ResponderEliminarNos vemos en TW